Día de: «tanabata», el festival de las estrellas
Escrito por Nancy Matsuda el 7 julio, 2026

Hoy 7 de julio es el Festival de las Estrellas 「七夕の日 Tanabata no Hi」, una de las festividades tradicionales más queridas del país. Esta fecha está inspirada en una antigua leyenda de origen chino que narra el reencuentro anual de dos enamorados separados por la Vía Láctea.
La leyenda de Orihime y Hikoboshi
Según la tradición, Orihime era una princesa celestial e hija de Tentei, el dios del cielo. Vivía junto a la Vía Láctea, donde tejía hermosas vestimentas para los dioses. Aunque era admirada por su dedicación, estaba triste porque no tenía tiempo para enamorarse.
Conmovido por su situación, Tentei le presentó a Hikoboshi, un joven pastor de ganado que vivía al otro lado de la Vía Láctea. Ambos se enamoraron de inmediato, se casaron y fueron muy felices. Sin embargo, estaban tan absortos en su amor que descuidaron sus responsabilidades: Orihime dejó de tejer y Hikoboshi de cuidar su ganado.
Enfadado por esta situación, Tentei decidió separarlos, enviando a Orihime y a Hikoboshi a lados opuestos de la Vía Láctea. La tristeza de la pareja fue tan grande que finalmente el dios se compadeció de ellos y les permitió reunirse una vez al año, el séptimo día del séptimo mes, siempre que cumplieran con sus obligaciones durante el resto del año.
La leyenda también cuenta que, para ayudarles a cruzar el río celestial, una bandada de urracas forma un puente con sus alas. Sin embargo, si llueve esa noche, las aves no pueden volar y la pareja debe esperar otro año para volver a encontrarse.
Esta antigua historia, originaria de China, llegó a Japón durante el período Nara (710-794) y, con el paso de los siglos, se convirtió en una de las tradiciones más representativas del verano japonés.
Una tradición con raíces japonesas
Al llegar a Japón, la leyenda se fusionó con antiguas creencias locales relacionadas con las oraciones por las buenas cosechas, con ceremonias budistas vinculadas al Obon, la festividad dedicada a los antepasados, y con el Kikkoden, un antiguo ritual chino en el que las mujeres pedían habilidad en la costura y las labores manuales.
Con el tiempo, estas tradiciones dieron origen al Tanabata que se conoce hoy. Antiguamente, el nombre también se escribía como Tanabata (棚機) o Tanabata (棚幡), caracteres vinculados a antiguos rituales japoneses de tejido y a ceremonias dedicadas a las divinidades y a los espíritus de los antepasados.
Las estrellas del Festival
En el cielo, Orihime está representada por Vega, la estrella más brillante de la constelación de Lira, mientras que Hikoboshi corresponde a Altair, la estrella principal de la constelación del Águila.
Junto con Deneb, la estrella más brillante de la constelación del Cisne, forman el conocido Triángulo de Verano, una de las figuras más fáciles de identificar en el cielo nocturno durante esta época del año.
Escribir deseos en ramas de bambú
La costumbre más popular de Tanabata consiste en escribir deseos en pequeñas tiras de papel de colores llamadas tanzaku, que luego se cuelgan en ramas de bambú decoradas.
Los deseos suelen estar relacionados con la salud, el amor, los estudios, el trabajo o los proyectos personales.
Esta tradición comenzó durante el período Edo (1603-1868) y es exclusiva de Japón. El bambú tiene un significado especial porque antiguamente se consideraba un árbol sagrado donde podían descender los espíritus de los antepasados.
Según una creencia popular asociada a Tanabata, los deseos escritos esa noche pueden recibir la bendición de Orihime y Hikoboshi si las dos estrellas logran reencontrarse en el cielo. Por ello, millones de personas escriben cada año sus sueños y metas en tiras de papel de colores.
Celebraciones en todo Japón
Tanabata también recibe el nombre de Festival de las Estrellas y se celebra en numerosas ciudades con coloridos adornos de papel, ramas de bambú decoradas y festivales que llenan de ambiente las calles y centros comerciales.
Aunque en muchas regiones la celebración tiene lugar el 7 de julio, otras la realizan alrededor del 7 de agosto, siguiendo el calendario tradicional.
En Hokkaido, por ejemplo, es común celebrar Tanabata el 7 de agosto. Allí existe una curiosa tradición llamada Rosoku Morai («pedir velas»), en la que los niños recorren el vecindario cantando para recibir velas o dulces, una costumbre que recuerda, en cierto modo, al Halloween occidental.
Uno de los festivales más famosos es el Festival de Tanabata de Sendai, en la prefectura de Miyagi. Se celebra del 6 al 8 de agosto y está considerado uno de los Tres Grandes Festivales de Tohoku. Sus enormes decoraciones colgantes atraen cada año a millones de visitantes y su historia se remonta a la época del señor feudal Date Masamune.
Una de las cinco festividades estacionales
Tanabata forma parte de las Cinco Festividades Estacionales (Gosekku), celebraciones tradicionales que marcan momentos importantes del calendario japonés:
7 de enero – Jinjitsu (Día de las Siete Hierbas): se pide salud y bienestar para el año.
3 de marzo – Joshi (Festival de las Muñecas o Día de las Niñas): dedicado a desear felicidad y salud a las niñas.
5 de mayo – Tango (Día de los Niños): tradicionalmente dedicado a los niños y actualmente celebrado como una festividad nacional.
7 de julio – Tanabata (Festival de las Estrellas): conmemora el encuentro anual de Orihime y Hikoboshi.
9 de septiembre – Choyo (Festival del Crisantemo): asociado a la longevidad y la buena salud.
Más que una celebración romántica, Tanabata es una festividad que combina leyendas, tradiciones y deseos para el futuro. Cada verano, miles de personas escriben sus anhelos en tiras de papel y las cuelgan en ramas de bambú, manteniendo viva una costumbre que ha perdurado durante siglos y que sigue siendo una de las imágenes más representativas del verano en Japón. (Súper Tokio Radio)
