Día de: el Refrigerador
Escrito por Nancy Matsuda el 21 junio, 2026

Hoy 21 de junio es el Día del Refrigerador「冷蔵庫の日 Reizoko no Hi」, una fecha instaurada en 1985 por la Asociación de Fabricantes Eléctricos de Japón (JEMA) para recordar la importancia de este indispensable electrodoméstico y promover su revisión antes de la llegada del verano.
La fecha coincide con el solsticio de verano que varía entre los días 20 y 23 de junio, una época que suele desarrollarse en plena temporada de lluvias. Las altas temperaturas y la humedad propias de estas semanas exigen una mayor atención a la conservación de los alimentos, por lo que el refrigerador adquiere un papel fundamental en la prevención del deterioro de los productos y en el mantenimiento de la seguridad alimentaria en los hogares.
Hoy resulta difícil imaginar una vivienda sin refrigerador, pero antes de la popularización de los modelos eléctricos, la conservación de los alimentos dependía de los llamados refrigeradores de hielo. Estos muebles contaban con un compartimento superior donde se colocaban bloques de hielo y una sección inferior destinada a los alimentos. El aire frío descendía de forma natural, manteniendo frescos los productos durante un tiempo limitado.
Durante la era Taisho (1912-1926), este sistema ya existía en Japón, aunque su uso era poco frecuente en los hogares. El hielo debía comprarse diariamente a comerciantes especializados, la capacidad de enfriamiento era limitada y la conservación de los alimentos seguía siendo relativamente corta en comparación con los estándares actuales.
La compañía Mitsui Bussan fue la primera en importar a Japón una refrigeradora desde Estados Unidos en el año 1923.
El paso decisivo llegó en 1930, cuando se completó el primer enfriador, posterior,emente llamado «refrigerador eléctrico» doméstico fabricado en Japón, el modelo SS-1200. En aquella época se consideraba que la tecnología necesaria para desarrollar un aparato de este tipo estaba fuera del alcance de la industria japonesa. Sin embargo, tras varios años de investigación, la entonces Shibaura Seisakusho —empresa que posteriormente daría origen a Toshiba— logró producir con éxito un refrigerador eléctrico de tipo Monitor Top.
El SS-1200 tenía una capacidad de 125 litros y un peso de 157 kilogramos. Su precio era de 720 yenes, una cifra muy elevada para la época si se considera que el salario inicial mensual de un empleado bancario rondaba los 70 yenes. A pesar de ello, las ventajas que ofrecía para la conservación de los alimentos y la producción de hielo marcaron el inicio de una transformación que cambiaría profundamente el estilo de vida de los japoneses.
La verdadera expansión de los refrigeradores eléctricos se produjo durante la década de 1950. Junto con el televisor en blanco y negro y la lavadora, pasaron a formar parte de los conocidos “Tres Tesoros Sagrados”, nombre con el que se identificaba a los electrodomésticos que simbolizaban el crecimiento económico y la modernización de la vida familiar en el Japón de la posguerra.
Desde entonces, estos aparatos han evolucionado notablemente. Los modelos actuales incorporan congeladores, sistemas automáticos de descongelación, compartimentos especiales para verduras, fabricadores de hielo y zonas de conservación con temperaturas diferenciadas para distintos tipos de alimentos.
Entre ellas destaca la llamada cámara “chilled”, cuyo nombre proviene del inglés y significa “enfriado”. Mientras que la temperatura habitual del refrigerador se sitúa entre 3 y 5 grados centígrados, esta sección se mantiene cerca de los 0 grados sin llegar a congelar los productos. Gracias a ello, resulta especialmente adecuada para carnes, pescados, mariscos, alimentos fermentados como el miso o el natto, y productos lácteos como quesos y yogures, permitiendo conservar su frescura durante más tiempo. (Súper Tokio Radio)
